Belleza en vía de desaparición / Beauté en voie de disparition

”image” Miércoles 22 de septiembre. Tras la excursión cultural e histórica a Chavín de Huántar, hoy toca una caminata en el Parque Nacional Huascarán. Este parque se fundó en 1975 y abarca toda la zona de la cordillera Blanca por encima de los 4000 metros de altitud.
Madrugamos ya que Iván ha quedado a las 6 de la mañana para tomar un combi (o taxi colectivo) con Dickens, amigo suyo, originario de Huaraz y también guía. Tomamos un primer minibús entonces hacia Carhuaz y desde ahí otro para el pueblo de Hualcán, donde llegamos a las 7 y media.
La caminata de hoy, ninguno de mis 2 compañeros la ha hecho aún. Les aviso que no estoy seguro de poder seguirles así que no duden en dejarme por atrás cuando quieran y nos volvamos a juntar al bajar ya que la vuelta se hace por el mismo camino. Empezamos por atravesar el pueblo, cruzando muchos niños que bajan a la escuela, y seguimos subiendo bastante hasta llegar a un pequeño valle antiguamente formado por el glaciar de Hualcán. En camino, se encuentran unos paisajes, pueblos y cabañas andinas, también unos habitantes de la zona con sus animales, principalmente vacas y algunos burros (foto 1). También hay unos pedazos de roca que tal vez se derrumbaron en la ocasión del gran terremoto de 1970 o de otro anterior (foto 6). Y bueno, al caminar, levantando la cabeza, aparece su majestad, el bonito e impresionante nevado Huascarán, techo del Perú y segundo pico más alto de las Américas con sus 6768 metros de altitud. ¡Qué maravilla!
Llegando al pequeño valle glaciar, es otro pico de la cordillera que aparece : el nevado Hualcán (6112 m, foto 2). Vamos rumbo hacia él, subiendo un torrente de agua pura de color blanco – azul (foto 7) y saludando a las vacas y al joven vaquero que las vigila desde su cabaña central. Desde aquí se nota claramente casi todo el declive que nos queda por ascender : no se trata del Hualcán sino del muro que se destaca delante de él y donde baja el río. Y luego seguiremos por atrás de la montaña a mano izquierda.
La subida es cada vez más difícil, por lo menos para mí. Cada dos por tres, necesito pararme unos instantes para recuperar el aliente y que mis piernas tan pesadas descansen. Pero poco a poco voy subiendo y por fin llegamos a una bonita laguna de color verde – azul con una cascada en el fondo. Es la laguna Rajupaquina (foto 3)… y eso significa que tenemos que seguir subiendo para ir a la laguna 513. Pues sigo subiendo pero casi prefiero mirar por atrás, para ver el camino hecho (foto 8), que por delante, para ver que sube hasta no se sabe dónde. También aprovecho una bonita flor por el camino (foto 4) para pararme un minuto… a sacarla una foto.
Por fin llegamos a esta famosa laguna 513, de color gris, donde se para el glaciar del Hualcán (foto 9). Parece que no se decidieron a llamarla laguna Hualcán ni de otra manera así que esta laguna se queda con su número secuencial de registro. Estamos a 4440 metros de altitud, las nubes son cada vez más oscuras así que me pongo mi gorro en lana de alpaca, ya que voy a esperar aquí a mis 2 compañeros que quieren hacer un suplemento de caminata hacia otra laguna cercana. Eso me deja 1 hora para descansar antes de empezar a bajar.
La bajada será más fácil para el aliente pero los pies y las piernas duelen cada vez más, y no sólo para mí. El camino de vuelta nos parece una eternidad. Para animarnos, comemos fruta en la laguna Rajupaquina y aprovecho para tomar una foto de Iván y Dickens (photo 10). Llegaremos al pueblo de Hualcán poco antes del anochecer, sobre las 17h45. Ellos han caminado más de 10 horas y yo 9, descontando la hora de descanso. Creo que subimos unos 1500 metros, ya que Hualcán está más o menos a 2950 metros de altitud. Y no sé precisamente pero estimo que he recorrido unos 20 kilómetros (ida y vuelta). Creo que es un día de récords para mí, por lo menos por la altitud a la cual he llegado.
La cordillera Blanca me gusta mucho. Es tan bella. Es una curiosidad, no sólo por su altura y sus numerosos altos nevados sino también porque en este lugar la cordillera de los Andes se parte en dos. A lo largo de 180 kilómetros aparece entonces un valle, conocido como Callejón de Huaylas, con el río Santa en medio, la cordillera Negra al oeste y la cordillera Blanca al este. Pero… ¿esta cordillera Blanca tendrá que cambiar de nombre en unos 30 o 40 años?
¿Cuántos lugares tan maravillosos como este vamos a dejar perderse? ¿No sería tiempo para que cada uno piense en lo que puede hacer individualmente y colectivamente para parar este proceso? Como por ejemplo, reduciendo el consumo de energía tanto en casa como en el trabajo o en los transportes : apagar los ordenadores, pantallas, televisores y otros aparatos en vez de dejarlos en modo de espera, apagar las luces cuando no son necesarias, usar con moderación la calefacción y el aire acondicionado, optimizar los trayectos en coche, usar el transporte público, la bicicleta o simplemente caminar cuando es posible, elegir bombillas, aparatos y vehículos ahorradores, etc. Así tal vez conseguiremos reducir o eliminar la influencia de la actividad humana sobre el calentamiento global y preservar la belleza de nuestra naturaleza.

”image” Mercredi 22 septembre. Après l’excursion culturelle et historique à Chavín de Huántar, le programme du jour est une randonnée dans le Parc National Huascarán. Ce parc fut fondé en 1975 et englobe toute la zone de la Cordillera Blanca au-dessus des 4000 mètres d’altitude.
Nous nous levons très tôt puisqu’Iván a donné rendez-vous à son ami Dickens, originaire de Huaraz, également guide, pour prendre un « combi » (ou taxi collectif) à 6 heures du matin. Nous prenons donc un premier minibus jusqu’à Carhuaz et à partir de là un autre pour le village de Hualcán, où nous arrivons à 7 heures et demie.
La randonnée d’aujourd’hui, aucun de mes 2 compagnons ne l’a encore faite. Je les préviens que je ne suis pas sûr de pouvoir les suivre et donc qu’ils n’hésitent pas à partir devant quand ils voudront et nous nous rejoindrons à la descente puisqu’elle se fait par le même chemin. Nous commençons par traverser le village, en croisant de nombreux enfants qui descendent à l’école, et nous continuons à bien monter jusqu’à arriver à une petite vallée anciennement formée par le glacier de Hualcán. En route, on trouve des paysages et des villages andins, des cabanes et aussi quelques habitants de la zone avec leurs animaux, principalement des vaches et quelques ânes (photo 1). Il y a aussi de bons morceaux de roche qui probablement s’écroulèrent lors du grand tremblement de terre de 1970 ou d’un autre plus ancien (photo 6). Et puis, en marchant, levant la tête, apparaît sa majesté, le beau et impressionnant glacier Huascarán, toit du Pérou et deuxième sommet le plus haut des Amériques avec ses 6768 mètres d’altitude. Quelle merveille!
En arrivant à la petite vallée glacière, c’est un autre sommet de la cordillère qui apparaît : le glacier Hualcán (6112 m, photo 2). Nous avançons droit vers lui, en remontant un torrent d’eau pure de couleur blanche – bleue (photo 7) et en saluant les vaches et le jeune vacher qui les surveille depuis sa cabane centrale. Depuis ici on distingue clairement presque toute la pente qu’il nous reste à monter : il ne s’agit pas du Hualcán mais du mur qui se dresse devant lui et d’où descend la rivière. Ensuite nous poursuivrons par derrière la montagne de gauche.
La montée est de plus en plus difficile, du moins pour moi. A chaque instant, j’ai besoin de m’arrêter un moment pour reprendre mon souffle et faire reposer mes jambes, tellement lourdes. Mais peu à peu je monte et nous arrivons enfin à un lac vert – bleu avec une cascade au fond. C’est la lagune Rajupaquina… (photo 3) et cela signifie que nous devons encore continuer l’ascension pour aller jusqu’à la lagune 513. Alors je continue à monter mais je préfère presque regarder en arrière, pour voir le chemin parcouru (photo 8), plutôt que devant, pour voir que ça continue à monter jusqu’à je ne sais où. Je profite aussi d’une jolie fleur sur le chemin (photo 4) pour m’arrêter une minute… et lui tirer le portrait.
Enfin nous arrivons à cette fameuse lagune 513, de couleur grise, où s’arrête le glacier Hualcán (photo 9). Il semble que personne n’a pu décider de la nommer lagune Hualcán ou d’une autre manière. Ainsi ce lac reste nommé avec son numéro de registre. Nous sommes à 4440 mètres d’altitude, les nuages sont de plus en plus sombres alors je mets mon bonnet en laine d’alpaga, d’autant que je vais attendre ici mes 2 comparses qui veulent faire un supplément de chemin vers un autre lac à proximité. Cela me laisse 1 heure pour me reposer avant d’entamer la descente.
La descente sera plus facile pour le souffle mais les pieds et les jambes sont de plus en plus douloureuses, et pas seulement pour moi. Le chemin du retour nous paraît une éternité. Pour nous donner du courage, nous mangeons quelques fruits au lac Rajupaquina et j’en profite pour prendre une photo d’Iván et Dickens (photo 10). Nous arriverons au village de Hualcán peu avant la nuit, vers 17h45. Ils ont marché plus de 10 heures et moi 9, en décomptant l’heure de repos. Je crois que nous avons monté quelques 1500 mètres, puisque Hualcán est à environ 2950 mètres d’altitude. Et je ne sais pas précisément mais j’estime avoir parcouru une vingtaine de kilomètres (aller et retour). Je crois que c’est une journée de records pour moi, du moins en ce qui concerne l’altitude à laquelle je suis arrivé.
J’aime beaucoup la Cordillera Blanca. Elle est tellement belle. C’est une curiosité, non seulement pour sa grandeur et ses nombreux hauts sommets enneigés mais aussi parce qu’ici la cordillère des Andes se divise en deux. Sur 180 kilomètres de longueur apparaît donc une vallée, connue comme le Callejón de Huaylas, avec le fleuve Santa (sainte) au milieu, la Cordillera Negra à l’ouest et la Cordillera Blanca à l’est. Mais… cette « cordillère blanche » devra-t-elle changer de nom d’ici 30 ou 40 ans? Combien d’endroits aussi merveilleux que celui-ci allons-nous laisser disparaître? N’est-il pas temps pour que chacun pense à ce qu’il peut faire, individuellement ou collectivement, pour arrêter ce processus? Comme par exemple, réduire la consommation d’énergie tant à la maison qu’au travail : éteindre les ordinateurs, écrans, téléviseurs et autres appareils plutôt que de les laisser en veille, éteindre les lampes quand elles ne sont pas nécessaires, utiliser avec modération le chauffage et l’air conditionné, optimiser les trajets en voiture, utiliser les transports publics, le vélo ou simplement marcher quand c’est possible, choisir des ampoules, appareils et véhicules économes, etc. Peut-être qu’ainsi nous réussirons à réduire ou éliminer l’influence de l’activité humaine sur le réchauffement global et préserver la beauté de notre nature.

A propos Rémy

FR - Voyageur, blogueur, citoyen du monde, humaniste écologiste, nomade digital. ES - Viajero, bloguero, ciudadano del mundo, humanista ecologista, nómada digital. EN - Traveler, blogger, citizen of the world, humanist and ecologist, digital nomad.
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12 commentaires pour Belleza en vía de desaparición / Beauté en voie de disparition

  1. bretona de adopcion dit :

    Madre mía, menuda caminata!! 9 horas, y a esa altitud!!! estás hecho un toro… por curiosidad, cuál es el primer pico más alto? (incultura general)

    • Rémy LASSET dit :

      Bueno, yo tampoco lo sabía. Pues el pico más alto de las Américas es el cerro Aconcagua, en Argentina, provincia de Mendoza. Mide 6962 metros, es el pico más alto del mundo fuera de Asia, y también de los hemisferios Sur y Occidental. Forma parte de la cordillera de los Andes. (gracias wikipedia :))

  2. Maria Jeus dit :

    Hola Remy!! que tal por esas tierras latinas? he visto una foto que me encanto, la que sale un lago glaciar. Es de las cosas que mas me gustaron de Argentina, el color de los lagos formados por el deshielo de los glaciares con el pasar de los siglos. Es un azul… « lechoso », como pintura azul mezclada con leche, no te parece? jeje.
    Veo que te lo estas pasando fenomenal por aquellas tierras, ademas ya es primavera y empezara el buen tiempo.
    Un beso enorme

    • Rémy LASSET dit :

      Hola Chus!
      Pues sí, tienes razón por todo : todo me va genial y lo de la pintura azul mezclada con leche, es exactamente eso, especialmente en la foto del torrente.
      A mí también me encanta eso.
      Besos

  3. Juan dit :

    Veo que vas cogiéndole el gusto a la montaña Rémy! Cuál es el siguiente pico entonces? 🙂

  4. Olivier dit :

    Hola Rémiguélec,
    Et bien dis donc, belle ballade ! Respect, 9 heures de marche et à 4 000 mètres en plus s’il vous plaît. Ca donne envie malgré tout, et pour le Pérou la marche ce n’est pas fini non ?

    • Rémy LASSET dit :

      Hola Olivier,
      T’as vu ça un peu? Et après certains continuent à dire que je ne suis pas sportif… 😀
      Non, la marche au Pérou, c’est pas fini, il y aura notamment le Chemin Inca du 16 au 19 octobre.
      Hasta luego, amigo

  5. annie lasset dit :

    Belle randonnée, sans doute un grand moment de ton séjour au Pérou, avec ces deux jeunes péruviens, c’etait surement une des raisons de la réussite de cette belle journée. La cordillère blanche vue ainsi ça doit être une merveille, la récompence est grande, cela vaut bien de souffrir un peu ! et tu dois te rôder pour le chemin des Incas.
    Essaie de ne pas perdre ton bonnet en Alpaga, il risque de t’être encore utile et c’est plus facile à caser dans ton sac qu’un chapeau !!!!!!!!!
    Les fleurs aussi sont très belles

    • Rémy LASSET dit :

      Oui tu as raison, ça restera un grand moment et c’était aussi un bon entraînement pour le Chemin Inca.
      Quant au bonnet, je l’ai oublié pour ma sortie très tôt ce matin au Cañon del Colca à près de 4000 mètres mais je te rassure, je ne l’ai pas perdu.

  6. ARNAUD Solange et Jacques dit :

    Bravo pour avoir surmonter le mal d’altitude, les jambes lourdes enfin toute la fatigue qu’une telle ascension a pu engendrer. Mais la récompense était là : contempler de tes propres yeux ce glacier majestueux.
    On imagine que tu vas peut-être « souffler » un peu…
    Bises.

    • Rémy LASSET dit :

      Oui ça valait la peine, sans aucun doute! Pour ce qui est de souffler… disons que les jours suivants j’ai visité et voyagé assis dans des minibus et autobus, ce qui n’est finalement pas forcément plus reposant…
      Bises d’Arequipa
      P.S. : j’avais bien eu votre commentaire précédent mais n’étant pas connecté à internet je n’avais pas pu le valider pour qu’il apparaisse.

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